Bogotá D. C., Apr. 30 de 2015 - Agencia de Noticias UN-
La fragmentación, la valoración, la construcción de relaciones de
identidad, la propiedad, los derechos y la articulación de escenarios
por consumos ambientales son las características comunes que se dan en
los procesos de globalización de la naturaleza.
Así lo demuestra una investigación de la U.N. que analizó
conflictos y movilizaciones socioambientales en torno a extracción
minera, pérdida y conservación de biodiversidad, aumento de monocultivos
y cambio climático en Latinoamérica.
Astrid Ulloa, profesora titular del Departamento de Geografía de la
Facultad de Ciencias Humanas de la U.N., explicó que a partir de estos
procesos se cuestionó qué tienen en común estas dinámicas, cómo se
relacionan y qué desigualdades socioambientales generan.
En este sentido la investigadora enfatizó en el análisis de cuatro
escenarios, los cuales analiza de manera interrelacionada para dar
cuenta de cómo se coproducen, retroalimentan o complementan.
El primero de dichos escenarios es el de la biodiversidad y
conservación, relacionado con territorios biodiversos en los cuales se
implementan programas globales y nacionales en torno a dichos procesos
y, sobre todo, a servicios ecosistémicos.
Le sigue el del cambio climático, en el que se territorializan las
políticas climáticas globales y nacionales para confrontar sus efectos e
implementar estrategias de mitigación o adaptación, tal es el caso de
proyectos como el de Reducción de Emisiones por Deforestación y
Degradación (REDD).
También se encuentra el del monocultivo, que transforma territorios
ya que se basa en una visión homogena y expansiva, por ejemplo para
agrocombustibles.
El último de los escenarios es el minero, que extrae y transforma el territorio de manera irreversible.
“Analicé cómo se producen desigualdades ambientales a partir de
procesos de generación de conocimientos especializados, que producen
nuevas dinámicas económicas y procesos políticos específicos por recurso
o por proceso” afirma la profesora Ulloa.
También se construyen nuevos ideales asociados a dichos escenarios,
se generan reconfiguraciones estatales y se da un aumento del conflicto y
violencia.
Para entender estos procesos, la investigadora definió cuatro
características comunes en los contextos, asociados a nuevos procesos de
creación, apropiación y globalización de la naturaleza.
La fragmentación y valoración de la naturaleza es una de ellas, se
refiere a cómo se concibe la naturaleza y cómo se puede fragmentar para
darle una valoración económica a ciertos procesos.
Un ejemplo es la capacidad de captura de carbono de los árboles
frente a la crisis climática, o el servicio ecosistémico que prestan las
especies en un área protegida.
Esta noción de recurso entra en dinámicas económicas y visiones de
desarrollo, lo que implica fragmentar y valorar específicamente la
naturaleza de una manera particular, así como descontextualizarla de
procesos culturales.
Otra característica es la construcción de relaciones de identidad,
por ejemplo, cómo se construye un país minero o uno biodiverso. Eso
genera unas nociones y una identidad nacional, pero también, unos
procesos sociales donde las personas se identifican y confrontan esas
dinámicas.
La propiedad y derechos asociados a nuevos procesos relacionados con
estos escenarios es la otra característica. En este sentido, se pueden
tener relaciones de propiedad frente a procesos mismos de la naturaleza,
la noción de los derechos hacen que se pueda dar una apropiación
simbólica y de hecho.
En la problemática de cambio climático, por ejemplo, la capacidad de
captura de gases efecto invernadero puede ser medida en términos de
certificados por emisiones reducidas, un proceso económico que le da
valor a dinamicas de la naturaleza, negociado en escenarios económicos
nacionales y transnacionales.
Quien compre esos certificados obtiene el derecho sobre los procesos que se dan en territorios locales.
La última característica se refiere a que esos escenarios están
articulados por consumos compensatorios, es decir, que existe una
compensación y una interrelación de los procesos ambientales, ligados a
través del consumo, el cual puede ser verde.
Un ejemplo es que para reducir el consumo del petróleo, se requiere
alternativas como las baterías de litio, utilizadas en carros
eléctricos, pero para obtener este material es necesario el
extractivismo minero.
Asimismo, para cambiar la producción de petróleo por etanol es necesario generar monocultivos.
Este trabajo sintetiza investigaciones previas, realizadas a nivel de
Latinoamérica, también reúne investigaciones de la profesora y de su
grupo de Investigación Cultura y Ambiente de la U.N. en diferentes
territorios indígenas y campesinos de Colombia.
La investigación hace parte del libro
Desigualdades socioambientales en América Latina,
una publicación de la Colección General Biblioteca Abierta,
Perspectivas Ambientales de la Facultad de Ciencias Humanas de la U.N.
Url: http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/nc/ndetalle/pag/2/article/conflictos-socioambientales-tienen-caracteristicas-en-comun.html